A veces, cuando las personas se mueren, las ponen en ataúdes, lo que significa que no se mezclan con la tierra durante muchísimo tiempo, hasta que la madera del ataúd se pudre.
Pero a Madre la incineraron. Eso quiere decir que la metieron en un ataúd y lo quemaron, y redujeron a cenizas, y a humo. Yo no sé qué se hace de las cenizas, no pude preguntarlo en el crematorio porque no fui al funeral. Pero el humo sale por la chimenea y se dispersa en el aire, y a veces levanto la vista al cielo y pienso que allá arriba hay moléculas de Madre, o en las nubes sobre África o en el Antártico, o en forma de lluvia en las selvas de Brasil, o de nieve en alguna parte.
mh.